Alí Primera, cantor del pueblo
Tal día como hoy hace 27 años desapareció físicamente el cantor de Venezuela Alí Primera, gran compositor, poeta y activista político comunista venezolano,quien aún sigue vivo en la memoria y el sentir del venezolano.
Sus padres fueron Antonio Primera y Carmen Adela Rossell. Alí se desempeño en varios oficios: desde limpiabotas hasta boxeador. En 1960 en búsqueda de mejoras en la calidad de vida él y su familia, se trasladan a Caracas donde se inscribe en el Liceo Caracas para completar su educación. En 1964, tras culminar el bachillerato ingresa a la Universidad Central de Venezuela, para estudiar química en la Facultad de Ciencias. Durante su vida universitaria, inició la carrera como cantante y compositor, primero como una diversión y paulatinamente, como una actividad a tiempo completo. Sus primeras canciones, Humanidad y No basta rezar, presentada esta última en el Festival de la Canción de Protesta organizado por la Universidad de Los Andes (1967), lo proyecta a la fama.
Alí se presentó en fábricas, liceos, sindicatos, y frecuentaba el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela, su casa de estudios. Para el año de 1968 el Partido Comunista de Venezuela (PCV) le otorga una beca para continuar sus estudios en Rumania, donde para su sustento lavaba platos y en ocasiones lograba cantar en sitios en que se respetaba su trabajo.
Se valió de su buen gusto y notable intuición, sin dejar a un lado una buena dosis de audacia, para componer melodías que eran un llamado al combate. Su canto se multiplicó en defensa de la humanidad.
En 1973, de vuelta a Venezuela, se dedicaría a la música y a la lucha política. Luego de militar en la Juventud Comunista de Venezuela (JCV) y en el Partido Comunista de Venezuela (PCV), jamás dejó de ser militante del PCV. Para este entonces, ya figuraba como uno de los principales compositores y cantantes populares no sólo del país sino de Latinoamérica. Desde 1973 hasta la fecha de su muerte, grabó 13 discos y participó en numerosos festivales en toda América Latina.
En Barquisimeto conoce a su futura esposa, Sol Musset, la cual venía de ganar el concurso de “La Voz Liceista” y se presentaba en el festival “Los Venezolanos Primero” en el año de 1977. Tuvo cuatro hijos con Sol Musset: Sandino, Servando, Florentino y Juan Simón. Además ya había procreado dos hijas con Tarja Osenius en su viaje a Suecia, María Fernanda “Shimpi”, hoy residente en Canadá, y María Angela “Marimba” y con la venezolana Noelia Pérez tuvo a su hijo Jorge Primera Pérez, nacido el 8 de febrero de 1977.
Para Alí siempre fue desde temprana edad la amistad un concepto fundamental con gran sinceridad, cultivó la amistad de un viejo trovador del occidente del país, en el Estado Zulia, en Maracaibo, “El cantor de todos los tiempos”, Armando Molero, a quién dedicó, así como a su esposa, Josefina Leal de Molero, algunas de sus inspiraciones más sentidas.
Su muerte se produjo el 16 de febrero de 1985 en un lamentable accidente automovilístico, ocurrido en la Autopista Valle-Coche de Caracas, que envuelve de luto al pueblo de Venezuela. Antes de su fallecimiento, Alí Primera emprendió a finales de 1984 un nuevo proyecto discográfico en el que combinaría los temas presentes siempre en sus composiciones con ritmos que nunca había interpretado, entre ellos la gaita zuliana.
Actualmente su música, su conciencia, su visión, su filosofía, siguen retumbando por todo el territorio nacional, por ser vocero de los excluidos y de los que nunca tuvieron voz.
A la memoria viva de un hombre que hizo hombres de fe, de luz y esperanza; a la memoria de Alí Primera, que en paz descanse en nuestros corazones mientras continuamos su lucha por un mundo igualitario.
Prensa Fundación Samuel Robinson

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